Nicolás Maduro ha sido acusado por el gobierno de Estados Unidos de establecer relaciones con el infame narcotraficante Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán y el cártel de Los Zetas, con el objetivo de facilitar el tráfico de cocaína. Las acusaciones se basan en informes de inteligencia que sugieren que el presidente venezolano ha permitido que estas organizaciones criminales operen dentro de su país, como parte de un esfuerzo por financiar su régimen a través del narcotráfico.
El Departamento de Justicia de EE.UU. ha incrementado su enfoque sobre las actividades de Maduro y su administración, acusándolo de corrupción y de ser cómplice en el tráfico internacional de drogas. La situación en Venezuela continúa deteriorándose, mientras que las tensiones entre el país y los Estados Unidos aumentan, especialmente en lo que respecta a la lucha contra el narcotráfico.
Expertos en relaciones internacionales advierten que estas acusaciones no solo impactan la política interna de Venezuela, sino que también tienen implicaciones significativas para la seguridad de toda la región. Los esfuerzos por combatir el narcotráfico se complican a medida que se revelan estos vínculos entre el gobierno de Maduro y organizaciones criminales muy peligrosas, como Los Zetas y el cartel de Sinaloa, encabezado por El Chapo.
Las reacciones de la comunidad internacional serán cruciales para determinar la respuesta ante estos recientes desarrollos. Pese a la presión externa, Maduro ha mostrado resistencia, lo que plantea dudas sobre el futuro de Venezuela y su papel en el tráfico de drogas a nivel global.
A medida que la situación evoluciona, es probable que continúen surgiendo más información y análisis sobre estas alianzas peligrosas y sus repercusiones.
Por Telediario
3 Jan, 2026





