Escondido, CA — El centro de Escondido fue el escenario de una vigilia por la paz el pasado domingo, congregando a personas de diversas religiones en respuesta a las recientes redadas migratorias que han generado un clima de temor e incertidumbre en la comunidad.
Decenas de residentes y líderes religiosos se unieron en oración, transmitiendo mensajes de ánimo y solidaridad frente a las acciones federales en torno a la aplicación de las leyes migratorias. Aunque la comunidad ha sido testigo de numerosas protestas en las últimas semanas, los organizadores de la vigilia enfatizaron el rol de las personas de fe en el testimonio de la injusticia y en la defensa de la dignidad humana desde una postura ética y moral.
Laura Sundquest, residente de Escondido, compartió su inquietud sobre la situación actual en el país, subrayando que los derechos humanos están siendo vulnerados y que muchas familias sufren separaciones dolorosas. Expresó su deseo de vivir en un país que respete la dignidad de todos. Esta preocupación por el sufrimiento de la comunidad resonó entre los asistentes.
Mitchell Snow, otro residente, resaltó la importancia de la unidad interreligiosa, destacando que más allá de las diferencias de fe, el ver a personas unidas en oración es un recordatorio poderoso de la empatía y la solidaridad que la comunidad necesita. Subrayó que lo más perturbador de la situación actual es la ausencia de compasión hacia quienes están sufriendo.
Los líderes religiosos presentes aclararon que el objetivo de la vigilia no era realizar una declaración política, sino reafirmar un compromiso ético. La reverenda Megan Decker, de la organización Escondido Together, enfatizó que hay acciones justas y otras que son hirientes, instando a la comunidad a elevar su voz en defensa de los más vulnerables. Su mensaje principal abogaba por una paz que respete la dignidad de todos los seres humanos.
El vicealcalde de Escondido, Joe Garcia, también estuvo presente y mencionó la importancia de la reflexión personal en el trato hacia los demás, lo que puede facilitar la convivencia pacífica, más allá de las diferencias.
Los organizadores de la vigilia concluyeron afirmando que, independientemente de las creencias religiosas, es esencial que la comunidad se reúna y no guarde silencio ante la injusticia, reforzando así la unidad comunitaria en tiempos difíciles.
Fuente original: Noticias San Diego
Por Jonathan Sarabia
1 Feb, 2026





